Ayer de madrugada apareció sobre mi almohada.
Me contó que se sentía solo, pero sólo a veces.
También me dijo que el no era malo, que era un conejo bastante bueno, pero que a veces, no podía evitar sacar los dientes.
Cuando le pregunté por qué, el contestó que lo hacia por una persona a la que quería mucho mucho.
Le dije que no tenía sentido.
Mr. R agachó la cabeza, y no volvió a decirme nada.....

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